Conducir en un atasco de tráfico urbano durante un calor anómalo es el régimen más difícil para el motor. Como dijo Vyacheslav Ashurkov, experto de la Federación de Propietarios de Automóviles de Russia, a TASS, la carga en un ritmo irregular, cuando el coche arranca y se detiene constantemente, es comparable a arrancar el motor después de una noche helada.
Si existe riesgo de sobrecalentamiento, lo primero que hay que hacer es apagar el aire acondicionado, que crea una carga crítica. Luego, el conductor debe encender el calentador del habitáculo a máxima potencia y altas revoluciones de soplado, abriendo obligatoriamente las ventanas. La física del método es simple: el calentador toma parte del calor del sistema de enfriamiento y lo descarga en el habitáculo, funcionando como un radiador adicional y nivelando la temperatura del motor.
Antes de salir con calor, el experto aconseja verificar el nivel de líquido refrigerante en el depósito de expansión. Si la aguja de temperatura sigue subiendo y el calentador no ayuda, es una señal para detenerse inmediatamente y apagar el motor. El sobrecalentamiento puede provocar reparaciones extremadamente costosas, incluso la revisión completa del motor.