Alexey Emelyanov, estudiante de la escuela número 2086 de Moscow, ha desarrollado un detector portátil de ataques epilépticos. Según informó TASS en el Departamento de Educación y Ciencia de Moscow, el dispositivo se basa en una combinación de un acelerómetro y un modelo de aprendizaje automático, que está implementado directamente en el microcontrolador de la pulsera.
El sensor monitorea continuamente los movimientos. Tan pronto como se detectan oscilaciones bruscas, caóticas y de alta amplitud en varios ejes, un patrón característico de una convulsión generalizada, el modelo clasifica el evento. Para el entrenamiento, el estudiante recopiló varios cientos de muestras: más de 200 mediciones de ataques simulados y la misma cantidad de actividad diaria normal. La precisión de reconocimiento alcanzó el 97,8%.
Cuando se activa, la pulsera envía una señal al smartphone del propietario a través de Bluetooth Low Energy. La aplicación móvil inicia un temporizador de cuenta regresiva de diez segundos: si la persona está consciente, puede cancelar la llamada. Si no hay reacción, la aplicación envía automáticamente un SMS y realiza una llamada a un número preestablecido. También hay un botón SOS manual en caso de que el usuario sienta que se acerca un ataque con antelación.
El prototipo ya ha demostrado su funcionalidad. En el futuro, el desarrollador planea ampliar el conjunto de datos de entrenamiento con datos reales de pacientes, reducir el tamaño y el consumo de energía del dispositivo. De hecho, el estudiante ha creado una alternativa asequible a los costosos sistemas de monitoreo médico, que cabe en una pulsera y no requiere un servidor estacionario.