El mercado ruso de videojuegos está creciendo, pero los propios desarrolladores se enfrentan cada vez más a la falta de dinero. Según un estudio de "Igroprom", al que tuvo acceso "Kommersant", más del 70% de los estudios nombraron la búsqueda de financiación como el principal problema para el desarrollo.
El dinero no solo se necesita para la producción de juegos, sino también para empleados, modelos 3D, VFX, arte, marketing y compra de publicidad. Los pagos transfronterizos se han convertido en un dolor de cabeza aparte: a los estudios les resulta más difícil recibir ingresos del extranjero, pagar servicios extranjeros y acceder a plataformas internacionales.
Sin embargo, el mercado parece grande. Según la Agencia de Iniciativas Estratégicas, en 2025 el volumen del segmento ruso de videojuegos ascendió a 208 mil millones de rublos, y para 2030 podría crecer hasta 271 mil millones de rublos. La mayor parte provendrá de juegos para PC, consolas y dispositivos móviles.
Hay muy poco dinero en el mercado, y la situación con la atracción de financiación es crítica.
Los participantes de la industria creen que a los inversores a menudo les falta comprensión del desarrollo de juegos. Un proyecto de juego es difícil de evaluar como un negocio normal: no solo la idea y el equipo son importantes, sino también las métricas, la monetización, el marketing, la audiencia y el valor de la propiedad intelectual.
Los desarrolladores también señalan una brecha en el apoyo estatal. Según un participante del mercado, de 2020 a 2026 se invirtieron alrededor de 6-7 mil millones de rublos en videojuegos, mientras que el cine y las series recibieron más de 60 mil millones. Por lo tanto, a pesar del crecimiento del mercado, los estudios rusos todavía se ven obligados a buscar dinero casi manualmente.