El estudio Sestarini de Krasnodar ha lanzado el ensamblaje de una réplica a tamaño real del Bugatti Mistral, uno de los roadsters más caros y raros del mundo. Según la revista Motor, el proyecto se implementa llave en mano: el cliente recibe un coche terminado, no un conjunto de piezas de carrocería. La versión básica costará aproximadamente 6 millones de rublos, 70 veces más barata que el original, que costaba alrededor de 5 millones de euros y se agotó incluso antes de su estreno oficial.
Exteriormente, el coche reproduce elementos clave del hiperdeportivo: la parrilla de herradura distintiva, la línea lateral y el carácter de la carrocería abierta. Sin embargo, el relleno técnico es fundamentalmente diferente: en lugar de un W16 de 8 litros con cuatro turbos, que desarrolla 1600 caballos de fuerza, la réplica recibirá un tren motriz mucho más modesto. El estudio ofrece discutir los detalles individualmente con cada cliente. Para aquellos que desean la máxima similitud con el original, hay una versión avanzada disponible por 12 millones de rublos.
El Bugatti W16 Mistral original se produjo en una edición limitada de solo 99 unidades y estaba equipado con un motor que es en sí mismo una obra maestra de la ingeniería: el W16 con cuatro turbocompresores acelera el coche hasta 420 km/h. La réplica rusa, sin pretender tal dinámica, cubre el nicho del diseño exclusivo para clientes adinerados, dispuestos a pagar por la apariencia, no por el límite de la ingeniería. En el contexto de las sanciones y la salida de las marcas occidentales, estos proyectos se convierten en una alternativa para coleccionistas y amantes del estilo único.