La empresa RusDronoport ha anunciado la exitosa prueba de una estación terrestre autónoma para drones tipo VTOL. El complejo está diseñado para un funcionamiento totalmente automatizado con el dron: el sistema prepara de forma autónoma el dispositivo para el vuelo, realiza el lanzamiento, lo recibe después de completar la tarea y proporciona servicio entre misiones.
Durante las pruebas, el dron funcionó con ráfagas de viento de hasta 10 m/s. Según el desarrollador, el dronoport está diseñado para un funcionamiento durante todo el año en un amplio rango de temperaturas, desde -40 hasta +40 grados Celsius.
El control de vuelo no requiere la presencia constante de un operador. El sistema automatizado garantiza la finalización de la misión desde el despegue hasta el aterrizaje, y también permite transmitir el flujo de video en tiempo real a varias unidades o servicios que necesitan acceso a los datos de observación.
El dron utilizado es capaz de transportar una carga útil de hasta 3 kg. Dependiendo de la tarea, se pueden instalar cámaras fotográficas, cámaras térmicas, analizadores de gases o lidars para recopilar información especializada.
Según las estimaciones de los desarrolladores, la combinación de un dron y un dronoport autónomo permite controlar un área de hasta 30 mil kilómetros cuadrados. Este indicador es comparable al área de Bélgica y abre oportunidades para monitorear grandes instalaciones industriales, infraestructuras extensas y territorios remotos.