Los operadores de telecomunicaciones rusos en el SPIEF-2026 propusieron un compromiso en la lucha contra las VPN. Según RBC, Beeline y T2 están discutiendo con los reguladores una iniciativa para legalizar el acceso a servicios extranjeros que no violan la legislación rusa, pero que han restringido de forma independiente su trabajo en el país, principalmente redes neuronales y plataformas de entretenimiento. Los operadores están listos para integrar su propio servicio VPN directamente en la tarifa, de modo que el suscriptor no necesite instalar aplicaciones de terceros.
La raíz del problema radica en la transición de Roskomnadzor del bloqueo de direcciones IP de VPN públicas al bloqueo de los protocolos en los que operan. Dado que no existe una forma técnica de distinguir de forma fiable el tráfico VPN legal del tráfico cifrado ordinario, las redes corporativas, los desarrolladores y los servicios legítimos se ven afectados.
A finales de abril, la Asociación de Desarrolladores de Software "Otechestvenny Soft" advirtió a las autoridades que los sistemas DPI utilizados para la ralentización estaban creando falsos positivos: el repositorio de Linux más grande, Debian, fue bloqueado durante varias horas, y antes de eso, el repositorio del lenguaje Rust.
La idea de crear una "lista blanca" de dichos servicios, según RBC, ha encontrado apoyo en varios departamentos, y la implementación técnica es posible en un futuro próximo.
Leer más sobre este tema:
- No los protocolos, sino los servidores: el mercado de VPN espera una purga a gran escala a nivel de infraestructura
- El código abierto resultó estar a puerta cerrada: las restricciones de VPN afectaron a los desarrolladores
- Miles de usuarios rusos con VPN perdieron el acceso a aplicaciones y sitios web habituales