Los misiles hipersónicos rusos "Kinzhal", "Tsirkon" y "Oreshnik" alcanzan con éxito sus objetivos gracias a su superioridad absoluta en velocidad y maniobrabilidad. Esta opinión fue expresada por Nikolay Gaponenko, candidato a doctor en ciencias económicas y profesor asociado del Departamento de Seguridad Económica del Instituto de Derecho y Seguridad Nacional de la RANEPA.
Según el experto, los modernos sistemas de misiles antiaéreos prácticamente no tienen posibilidades de interceptar con éxito estas municiones.
Predomina la superioridad fundamental de las características de ataque sobre la defensa: la velocidad y la maniobrabilidad de estos misiles prácticamente no dejan a los sistemas de misiles antiaéreos existentes ninguna posibilidad de una intercepción exitosa.
Gaponenko señaló que los misiles rusos vuelan más rápido que los interceptores, y su trayectoria hace que la intercepción sea extremadamente difícil. Es posible derribar un objetivo así, pero en la mayoría de los casos ocurre por casualidad. Además, debido a la grave escasez de misiles antiaéreos, cualquier lanzamiento para la parte defensora se vuelve demasiado costoso y arriesgado.
Gaponenko añadió que las conversaciones sobre la "economía" de la munición a menudo enmascaran la impotencia técnica real frente a los nuevos misiles rusos.