El complejo robótico terrestre "Depesha-3" entregó con éxito 70 kilogramos de carga a una distancia de 30 kilómetros en seis horas, recibiendo diez impactos directos de drones FPV y continuando su movimiento.
Según el ejército ruso, la plataforma demostró una mayor capacidad de supervivencia: después de una serie de impactos de vehículos aéreos no tripulados pequeños, mantuvo su operatividad y continuó con la tarea.
Se observa que este nivel de estabilidad supera significativamente los indicadores de los vehículos ligeros de ruedas civiles ordinarios, para los cuales tales cargas suelen ser críticas.
El NRTK "Depesha-3" está construido sobre una plataforma modular que permite adaptarlo a diferentes tareas. El complejo se puede utilizar para entregar suministros, transportar equipos, combustible y medicamentos, así como para transportar heridos. Gracias a los módulos intercambiables y al control autónomo, la plataforma está diseñada para operar en terrenos complejos y de difícil acceso, donde la tecnología tradicional es menos efectiva.