En Vietnam se ha presentado una nueva instalación antidrones, ensamblada a partir de seis rifles Kalashnikov y Type 56 chinos. El complejo está diseñado para combatir drones pequeños y es capaz de crear un denso fuego de barrera contra objetivos de bajo vuelo. El desarrollo se demostró durante una exhibición de medios prometedores para contrarrestar los UAV.
La instalación es un sistema de seis rifles montados en una plataforma común con un mecanismo de puntería unificado. El dispositivo permite disparar simultáneamente desde todos los cañones, aumentando la probabilidad de alcanzar objetivos que se mueven rápidamente a baja altura.
Al disparar ráfagas desde varios cañones a la vez, se crea una amplia zona de impacto, lo cual es especialmente importante al repeler ataques masivos de drones.
Parte de las armas de la instalación son Type 56, que se considera una copia sin licencia del rifle soviético AK-47. Fue adoptado por el Ejército Popular de Liberación de China en 1956 y se convirtió en uno de los modelos de armas pequeñas más producidos en Asia.
El uso de seis rifles a la vez aumenta significativamente la densidad de fuego en comparación con las armas pequeñas convencionales. Gracias a esto, la instalación puede compensar la precisión limitada al disparar a objetivos aéreos pequeños y maniobrables.