En San Petersburgo comenzaron las pruebas de mar de la lancha de servicio RK 950, que formará parte de la flota auxiliar de los rompehielos nucleares de nueva generación. La construcción y preparación de la embarcación para las pruebas estuvo a cargo de la Planta de Construcción de Maquinaria de Kingisepp (KMZ).
Los diseñadores calcularon el casco para una operación durante todo el año. Los ingenieros protegieron las hélices con cubiertas y reforzaron el fondo, por lo que la embarcación pasa con confianza a través de la nieve fangosa y el hielo roto. El revestimiento está hecho de una aleación de aluminio-magnesio AMg5. Esta solución redujo la masa total sin perder rigidez.
El desplazamiento total de la lancha es de casi 9 toneladas, el calado no supera los 0,64 metros y la altura del francobordo alcanza los 1,7 metros. A bordo pueden alojarse hasta doce personas, incluida la tripulación.
El sistema de propulsión se basa en dos motores diésel de 200 caballos de fuerza cada uno. Estos hacen girar hélices de paso fijo y aceleran la embarcación hasta 15 nudos. Dos tanques de combustible de 250 litros cada uno proporcionan la autonomía necesaria.
Representantes de la empresa informaron que la lancha transportará especialistas y pequeñas cargas entre la costa, los rompehielos y las plataformas marinas. La tripulación también podrá utilizar la embarcación para patrullar las aguas y responder rápidamente en situaciones de emergencia en el agua.