Ingenieros rusos han desarrollado algoritmos de redes neuronales que permiten atacar drones con armas pequeñas y láseres, reduciendo el costo de destrucción del objetivo mil veces en comparación con los misiles antiaéreos clásicos. La solución fue creada por la empresa de Kazán "Arkodim", residente del Centro de Sistemas y Tecnologías No Tripuladas.
El sistema basado en inteligencia artificial detecta, rastrea y calcula automáticamente la trayectoria de pequeños UAV, incluso con pérdida temporal de contacto visual.
Los algoritmos funcionan de forma preventiva: predicen la posición del dron después de un período de tiempo determinado, lo que simplifica la intercepción con armas pequeñas convencionales. Un prototipo de laboratorio de una torreta de dos ejes con búsqueda autónoma de objetivos ya ha sido probado.
El desarrollo se puede integrar en módulos de combate con una ametralladora o un láser, y también se puede utilizar en torres de observación para la designación de objetivos a medios de neutralización externos, incluidos drones interceptores.
Para lanzar la producción en serie de soluciones antidrones, el desarrollador necesitará entre 100 y 300 millones de rublos en inversiones.