Bielorrusia ha identificado siete áreas clave para el desarrollo de armamentos para el período de 2026 a 2030. Así lo anunció el ministro de Defensa, Viktor Khrenin, tras una reunión con el presidente Alexander Lukashenko.
El programa estatal se basó en las necesidades del ejército en condiciones de terreno boscoso y pantanoso. Se dio prioridad a los medios de guerra electrónica, la defensa aérea de corto alcance, el reconocimiento, las comunicaciones y la lucha contra la artillería. Estas direcciones se acordaron teniendo en cuenta las capacidades económicas del país.
El ministro enfatizó que el comandante en jefe ha llamado repetidamente la atención sobre las especificidades del terreno, que deben ser protegidas. En este sentido, el programa mantiene el enfoque en el desarrollo de armas pequeñas, así como en la capacitación y el equipamiento del personal militar.
Según el departamento, la implementación del programa anterior (2021-2025) permitió aumentar la proporción de equipos y armamentos modernos en las tropas al 45%. Este indicador puede aumentarse en el marco del nuevo ciclo.
Viktor Khrenin también señaló la creciente militarización global. Según él, los países con recursos limitados corren el riesgo de enfrentar graves consecuencias económicas, políticas y militares si no modernizan oportunamente su potencial de defensa.
El programa tiene un carácter aplicado: cada prioridad está vinculada a tareas reales de protección del territorio y a las capacidades del complejo militar-industrial bielorruso. Se espera que el documento sea aprobado finalmente después de una elaboración detallada de los mecanismos financieros de implementación.
Anteriormente, "Pervyy Tekhnicheskiy" informó que Bielorrusia aumentó su flota de Su-30SM/SM2 a 16 aviones. Los cazas están integrados con los sistemas S-400 y son capaces de usar misiles aire-aire de largo alcance.