En Sajalín concluyeron los entrenamientos operativos-tácticos antiterroristas para la protección de las instalaciones del complejo de combustible y energía. En los ejercicios participaron los complejos no tripulados ZALA T-16 y la aviación tripulada, que trabajaron conjuntamente en un espacio aéreo unificado.
Durante los ejercicios, los especialistas practicaron la interacción entre aeronaves no tripuladas y tripuladas en el monitoreo del territorio y la respuesta a posibles amenazas. Los drones ZALA T-16 se utilizaron para la vigilancia aérea, la búsqueda de objetivos y la transmisión de información en tiempo real.
Los drones estaban equipados con el complejo de hardware y software inteligente IRRA, que permite detectar y reconocer objetos automáticamente, monitorear cambios en la situación y transmitir datos rápidamente a los operadores. El sistema continúa funcionando incluso en condiciones de guerra electrónica complejas gracias a los canales de comunicación seguros y la navegación alternativa.
Según los resultados del entrenamiento, la tecnología ZALA confirmó la posibilidad de un trabajo conjunto estable con la aviación tripulada. La transmisión continua de datos de video y la comunicación estable permitieron coordinar las acciones de los participantes en los ejercicios y aumentar la eficiencia de la gestión de las fuerzas en el lugar.