La IA podría reducir la semana laboral en Russia a 4 días

Sin embargo, el aumento de la eficiencia no garantiza una reducción del tiempo de trabajo, afirmó el experto Bondarenko

La semana laboral de cuatro días podría convertirse en una realidad debido al desarrollo de la inteligencia artificial (IA). Las nuevas tecnologías son capaces de aumentar drásticamente la productividad laboral, pero todo dependerá no de las máquinas en sí, sino de las decisiones de las personas. Esta opinión fue expresada por Ivan Bondarenko, profesor asociado industrial de la Universidad Estatal de Novosibirsk y científico investigador del laboratorio de tecnologías digitales aplicadas de la NSU.

Según él, la historia ya ha experimentado saltos tecnológicos —el telar, el motor de combustión interna, la cadena de montaje— y cada uno de ellos aumentó la eficiencia del trabajo. Sin embargo, el formato de trabajo habitual —jornada laboral de ocho horas y fines de semana— no surgió por sí solo, sino que fue el resultado de procesos históricos.

La inteligencia artificial, según el experto, crea las condiciones previas para una nueva etapa: la transición a una semana de cuatro días. Pero si este escenario se materializa, dependerá de cómo la sociedad disponga de los recursos liberados: si se utilizarán para el desarrollo y el descanso de las personas o para aumentar la carga de trabajo y las ganancias.

Los mayores cambios, según su evaluación, afectarán al trabajo intelectual, especialmente donde hay muchas operaciones rutinarias.

Contabilidad y auditoría, soporte legal para transacciones estándar, actividades de traducción, periodismo básico, parte de las tareas de programación, atención al cliente, marketing y diseño de materiales de plantilla. Paradójicamente, la IA afecta principalmente no a los "trabajadores manuales", sino a los "trabajadores de cuello blanco", y esto es un desafío serio para la clase media que surgió en la economía postindustrial.
Ivan Bondarenko, profesor asociado industrial de la Universidad Estatal de Novosibirsk, científico investigador del laboratorio de tecnologías digitales aplicadas de la NSU

Los empleadores tendrán que revisar la organización del trabajo, cree el experto. En particular, determinar qué tareas son realizadas de manera más eficiente por un ser humano y cuáles por algoritmos. Las empresas probablemente también tendrán que invertir en la recapacitación de los empleados.

Las habilidades clave serán la formulación de tareas para la IA, la evaluación crítica de sus resultados y la responsabilidad por las decisiones finales.

Leer más sobre este tema: