Empleados de GEOKHI RAN, junto con colegas de China, observaron uno de los cráteres más oscuros y fríos de la Luna, y encontraron allí algo que puede convertirse en la clave para futuras bases lunares. Se trata de agua, oculta directamente en el suelo.
Qué encontraron exactamente los científicos
Para la investigación se utilizaron imágenes de la cámara ShadowCam con una resolución de 1,9 metros. Los científicos compararon las zonas sombreadas e iluminadas del fondo del cráter y llegaron a una conclusión clave: se confirman los indicios de hielo de agua.
Una atención especial la atrajeron los cráteres con los llamados "bordes lobulados": su diámetro va desde decenas hasta cientos de metros. Esta forma se considera un rasgo característico de que el suelo puede contener una cantidad significativa de hielo.
Por qué es importante
El cráter Cabeo ya es conocido por los científicos gracias al experimento LCROSS, realizado por NASA en 2009. Entonces, se hizo caer intencionalmente sobre la superficie del cráter una etapa de aceleración ya utilizada.
El análisis del material expulsado mostró que el contenido de hielo de agua en el fondo del cráter alcanza el 5,6 ± 2,9% en masa. El lugar del impacto para el experimento fue elegido teniendo en cuenta los datos del instrumento ruso LEND (IKI RAN). Hasta hoy, esto sigue siendo la única confirmación directa de la presencia de volúmenes significativos de hielo en los cráteres circumpolares de la Luna.
Qué más observaron los astrónomos
En la ladera interna del cráter, la densidad de pequeños cráteres resultó ser notablemente menor. Se destruyen debido al movimiento del suelo bajo la acción de la gravedad.
En el mismo lugar también se detectó una textura superficial ondulada inusual, que comparan con "piel de elefante".
Por qué el descubrimiento es importante para el futuro
La combinación de nuevos datos y los resultados del experimento LCROSS permite suponer que el fondo de los cráteres circumpolares de la Luna puede convertirse en un lugar de extracción de compuestos volátiles, ante todo agua.
Esta agua puede utilizarse para las necesidades de futuras bases lunares. Y al descomponerse con ayuda de la energía del Sol en hidrógeno y oxígeno, como fuente de combustible para cohetes.