La industria rusa del juego en 2025 mostró una imagen extraña: hay dinero en la industria, pero es cada vez más difícil ganarlo. Los ingresos de los grandes actores están creciendo, pero los beneficios no siempre.
El buque insignia del mercado, "Lesta Games", aumentó sus ingresos hasta los 29.000 millones de rublos (+17%), pero al mismo tiempo perdió parte de sus beneficios: disminuyeron hasta los 10.100 millones.
En otras empresas, la dispersión es aún mayor. Astrum Entertainment mostró una fuerte caída de los ingresos en una de las entidades legales, pero al mismo tiempo un crecimiento múltiple de los beneficios. "Car X Technologies" entró en números rojos en ambas direcciones, mientras que "Forgegame", por el contrario, pudo salir de las pérdidas y aumentar sus ingresos.
Esta inestabilidad no es una coincidencia. El desarrollo de juegos se está encareciendo rápidamente: los costes han aumentado hasta un 30% y la competencia se está intensificando. En algunos segmentos, el mercado ya está "saturado": simplemente no hay nadie a quien vender más.
Como resultado, las empresas apuestan por el modelo antiguo: subir los precios y retener a la audiencia. Y esto funciona: la mayoría de los jugadores apenas reaccionan a los aumentos de precios.
Pero este enfoque tiene un límite. El mercado sigue creciendo, hasta los 208.000 millones de rublos en 2025 y potencialmente hasta los 271.000 millones en 2030, pero cada vez más se topa no con la demanda, sino con la economía de la producción.
Los juegos se están volviendo más caros no solo para los jugadores, sino también para quienes los hacen.