En la central térmica de Krasnodar se puso en marcha una unidad de energía modernizada con una capacidad de 150 MW, que fue objeto de una reconstrucción completa. El proyecto fue implementado por la empresa "Lukoil" en el marco del programa DPM-2, cuyo objetivo es modernizar las capacidades de generación.
Durante los trabajos, los especialistas sustituyeron la "isla de potencia" —el equipo clave de la unidad— por modernas turbinas y generadores rusos con mayor eficiencia. Esto permitió no solo aumentar la producción, sino también reducir el consumo de combustible: el ahorro será de unas 63.000 toneladas de combustible equivalente al año. En términos de ecología, esto supone una reducción de 100.000 toneladas de emisiones de equivalente de CO₂ al año.
La unidad modernizada cubrirá la creciente necesidad de Krasnodar de electricidad y calor, especialmente en los períodos pico de invierno. Paralelamente, en el emplazamiento se ha dado inicio a la construcción de la quinta unidad de energía, que también se construirá con el apoyo del Estado mediante el mecanismo DPM-2.