En Rusia, el costo del internet en casa podría aumentar, en promedio, entre un 8 y un 10%. Este pronóstico lo dan los analistas en el contexto de una posible intensificación de los requisitos para los proveedores.
Se trata de nuevas reglas que se están discutiendo en el Ministerio de Desarrollo Digital. Entre las propuestas se encuentran la introducción de licencias pagas para los operadores y requisitos adicionales para la infraestructura, incluida la conexión a los sistemas de control.
Según las estimaciones de los expertos, es muy probable que los proveedores trasladen cualquier gasto nuevo a los usuarios. En el escenario base, el aumento de las tarifas podría ser de hasta el 10%, pero en condiciones más estrictas, podría alcanzar el 30%.
La magnitud exacta del aumento de precios dependerá de los detalles de la regulación, principalmente del costo de las licencias y el volumen de nuevas obligaciones para los operadores.
Al mismo tiempo, los cambios podrían afectar más a los pequeños proveedores. Para ellos, los gastos adicionales podrían ser críticos: algunas empresas comenzarán a fusionarse o se retirarán del mercado.
No se espera un aumento repentino de los precios en el futuro cercano, sin embargo, el mercado puede cambiar gradualmente: habrá menos jugadores y las tarifas serán más altas.