Científicos de la Universidad Estatal de Novosibirsk (NSU) descubren una nueva fase polimórfica de un fármaco antidiabético mediante radiación de sincrotrón

Bajo alta presión, la sustancia pasa a una forma intermedia que podría ser la base de medicamentos más eficaces

Científicos en Rusia han descubierto una nueva estructura de la molécula de un fármaco para la diabetes, y esto podría influir directamente en la eficacia de los medicamentos. Se trata de una sustancia que, bajo ciertas condiciones, cambia literalmente su "arquitectura" interna y, con ella, sus propiedades. El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Novosibirsk (NSU).

Durante los experimentos, los científicos registraron un rango de presiones completamente diferente en el que se produce la transformación estructural de la sustancia. Esto significa que el comportamiento de la molécula resultó ser más complejo de lo que se pensaba.

Para estudiar la nueva fase, los investigadores utilizaron radiación de sincrotrón, un potente haz de luz que se genera cuando se mueven partículas cargadas. Con su ayuda, se logró descubrir una fase intermedia con una estructura compleja y comprender en detalle cómo está organizada. Esto permite comprender mejor cómo cambian los cristales orgánicos bajo la influencia de factores externos.

El descubrimiento se realizó utilizando como ejemplo la clorpropamida, un fármaco para la diabetes tipo 2. Es conocido por tener un número récord de polimorfos: compuestos con la misma composición química, pero con diferente disposición de los átomos.

Durante los experimentos, la sustancia se colocó en una cámara especial de alta presión con yunques de diamante y se irradió. Esto permitió rastrear los cambios en la estructura en todas las etapas, hasta la ubicación precisa de los átomos individuales y el mecanismo de transición de una fase a otra.

Como señalan en la NSU, la existencia de tales fases, que solo se pueden detectar con la ayuda de un sincrotrón, también tiene un valor aplicado. Las formas intermedias de la sustancia a menudo resultan ser más reactivas y, por lo tanto, potencialmente más activas. Esto las hace especialmente importantes para futuras investigaciones y el desarrollo de nuevos medicamentos.

La diabetes es una enfermedad crónica en la que el cuerpo no puede regular normalmente los niveles de azúcar (glucosa) en la sangre. Con mayor frecuencia, se trata de la diabetes tipo 2: en ella, las células responden peor a la insulina, una hormona que ayuda a que la glucosa entre en los tejidos. Como resultado, el azúcar se acumula en la sangre, lo que con el tiempo daña los vasos sanguíneos, el corazón, los riñones, la vista y el sistema nervioso. La enfermedad requiere un control constante, desde la nutrición y el estilo de vida hasta la toma regular de medicamentos, por lo que los descubrimientos que pueden aumentar la eficacia de los fármacos son de gran importancia para millones de pacientes.

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