Rusia buscará rastros de vida en el planeta más caliente de nuestro sistema: la misión "Venera-D" comenzará en 2036

El objetivo principal de los científicos es descubrir biomarcadores primitivos en condiciones extremas

El vicepresidente de la Academia de Ciencias de Rusia, Serguéi Cherníshev, informó que los investigadores rusos tienen la intención de descubrir rastros de vida en Venus en la segunda mitad de la década de 2030. Para lograr este objetivo, en 2036 se planea lanzar la estación interplanetaria automática "Venera-D".

En la parte de investigaciones planetarias, se centrará la atención principal en las investigaciones de Venus. Los datos científicos sugieren que hace aproximadamente 3 mil millones de años había agua en la superficie de Venus e incluso llegó a aparecer vida. Actualmente no es así, pero se podrían descubrir algunos rastros de esa vida, compuestos orgánicos complejos. Para ello, en 2036 se realizará el proyecto "Venera D", que incluye un aparato orbital y de aterrizaje, así como sondas que estarán flotando.

"Venera-D" ("Venus de Larga Duración") es la futura estación interplanetaria automática rusa para el estudio de Venus. El aparato se está creando como una versión mejorada de las sondas soviéticas de la serie "Venera". La misión incluirá un aparato orbital y un módulo de aterrizaje. También se está considerando la posibilidad de añadir sondas atmosféricas o pequeños satélites.

El aparato de aterrizaje deberá funcionar en la superficie del planeta durante mucho más tiempo que sus predecesores. El ambiente allí es extremadamente duro: la temperatura alcanza los +470 grados Celsius y la presión es de 90 atmósferas. Es en estas condiciones donde los científicos esperan encontrar biomarcadores u otras evidencias de posible vida.

Читайте ещё материалы по теме: