La compañía Yadro invirtió alrededor de doscientos millones de rublos en el desarrollo del sistema MDT Vision: una red neuronal que analiza la calidad de la comunicación móvil a partir de datos anónimos de los teléfonos inteligentes de los usuarios. En esencia, reemplaza las clásicas "pruebas de campo", cuando los operadores verifican manualmente la red.
La IA ve lo que antes era una "zona ciega", por ejemplo, la calidad de la comunicación dentro de los edificios o en condiciones urbanas complejas. El sistema recopila datos sobre la cobertura, la carga y la velocidad, y luego completa la imagen faltante y ayuda a los operadores a configurar la red con mayor precisión.
Según los resultados de las pruebas, el efecto ya es notable: la capacidad de la red aumentó hasta un 30% sin la instalación de nuevos equipos, la velocidad para los usuarios aumentó entre un 20% y un 40%, y el número de inspecciones in situ se redujo entre un 70% y un 90%. En algunas regiones, esto incluso redujo la pérdida de abonados en un 15-20%.
La idea en sí no es nueva: los operadores han estado recopilando datos similares durante mucho tiempo. Pero antes, la precisión dejaba mucho que desear: los métodos clásicos daban un error de hasta 200-300 metros. Con el uso de la IA, se logró reducirlo a aproximadamente 50-100 metros.
Esto abre nuevas oportunidades: los operadores pueden configurar las antenas con mayor precisión, redistribuir la carga y mejorar la cobertura sin grandes inversiones en infraestructura.
Al mismo tiempo, el mercado sigue siendo cauteloso. Las compañías de telecomunicaciones no tienen prisa por implementar nuevas soluciones sin una eficacia comprobada en la práctica. Incluso un producto sólido puede pasar por una larga etapa de pruebas piloto antes de su lanzamiento completo.
Pero la tendencia es obvia: la comunicación está comenzando a mejorar no solo con hardware, sino también con algoritmos. Y en algunos casos, esto ya es suficiente para acelerar notablemente Internet sin la instalación de nuevas estaciones base.