El fundador de Telegram, Pável Dúrov, declaró que, a pesar de la prohibición del mensajero en Rusia, 65 millones de rusos siguen utilizándolo diariamente a través de VPN, y más de 50 millones envían mensajes cada día. Según él, los intentos de bloquear las VPN provocaron un fallo masivo en el sistema bancario: el dinero en efectivo se convirtió brevemente en la única forma de pago en todo el país.
Dúrov comparó la situación con Irán, donde Telegram fue prohibido hace varios años. Allí, según él, el gobierno contaba con que los ciudadanos se pasaran a mensajeros nacionales con función de vigilancia, pero en su lugar obtuvo una difusión masiva de VPN.
Miles de personas crean VPN y servidores proxy. Por nuestra parte, seguiremos adaptándonos, haciendo que el tráfico de Telegram sea más difícil de detectar y bloquear.
Roskomnadzor comenzó a ralentizar el funcionamiento de Telegram desde mediados de febrero de 2026 debido al incumplimiento de los requisitos de la ley: el mensajero, según el organismo, se negaba a eliminar contenido prohibido, incluidos los servicios de "averiguación" de datos personales y la distribución de drogas. A mediados de marzo, Telegram estaba bloqueado en aproximadamente un 80%: los mensajes se envían con retraso, la descarga de archivos multimedia es difícil. Aún no se ha introducido un bloqueo completo, pero los expertos no descartan una mayor intensificación. Anteriormente, en agosto de 2025, Rusia ya había restringido las llamadas de voz en Telegram.