Desarrollan en la NArFU un nuevo reactor para el procesamiento de biomasa

Los especialistas convertirán residuos de madera en gasolina y diésel

La Northern Arctic Federal University (NArFU) pone en marcha un proyecto para transformar biomasa en fuentes de energía. Se prevé que para el otoño de 2026 los científicos creen un reactor de funcionamiento continuo. El programa está previsto para el período de 2026 a 2028.

Los científicos aplican torrefacción y pirólisis, es decir, el calentamiento de la materia prima sin acceso de oxígeno. Como resultado, la biomasa se descompone en biocarbón, gases combustibles y una fracción líquida. Precisamente el líquido servirá como base para el nuevo combustible. La instalación de laboratorio permite controlar con precisión la temperatura y analizar los productos de la reacción en tiempo real, lo que ayuda a encontrar los parámetros óptimos del proceso.

La principal dificultad del proyecto es el perfeccionamiento del líquido de pirólisis. En su forma inicial es inestable, tiene alta acidez y baja densidad energética. Los científicos desarrollan métodos de purificación y estabilización para acercar las características del producto a las de la gasolina y el diésel. Este combustible podrá utilizarse en los sistemas energéticos existentes sin una modernización importante de los equipos.

El proyecto resuelve tareas prácticas de la región: la eliminación de residuos de madera y la obtención de un portador de energía renovable. La aplicación de métodos modernos de análisis —microscopía, estudios térmicos y cromatografía— permite estudiar los procesos a nivel molecular. Si los experimentos confirman la eficacia, para 2028 la tecnología podría alcanzar el nivel de producción piloto.

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