Las lanchas misileras R-29 y R-297 de la Flota del Pacífico realizaron tareas de entrenamiento y combate en la bahía de Pedro el Grande. Los marineros practicaron la navegación y el combate con un solo barco, incluyendo disparos de artillería de prueba contra objetivos marítimos, costeros y aéreos, simulando las fuerzas de un enemigo simulado.
Las tripulaciones realizaron lanzamientos electrónicos del misil de crucero "Mosquito" contra un barco enemigo simulado. De esta manera, se practicó el algoritmo completo de uso del complejo, con la excepción del lanzamiento físico del misil. El formato permite verificar la preparación de los sistemas y la coordinación de los cálculos sin consumir el recurso de la munición.
Paralelamente, se llevaron a cabo entrenamientos para la lucha por la supervivencia del barco en marcha: las tripulaciones practicaron acciones en caso de daños simulados. En el fondeadero, los marineros entrenaron la defensa antisabotaje y el rechazo de ataques de vehículos aéreos no tripulados de ataque.
Las lanchas del proyecto 12411, al que pertenecen la R-29 y la R-297, siguen siendo portadoras de misiles supersónicos "Mosquito". Su participación en los ejercicios confirma el mantenimiento de la preparación para el combate de esta clase de armamento en las aguas del Mar de Japón.