Cuando un diente está destruido en más de un tercio, los médicos pueden instalar un perno de anclaje. Pero tales construcciones no siempre funcionan a la perfección. La carga se distribuye de manera desigual, lo que a veces causa complicaciones y el diente en sí dura menos. Este problema fue resuelto por científicos de la Universidad Estatal de Penza (PGU).
Especialistas de la PGU patentaron un diseño modernizado de perno de anclaje que permite restaurar dientes muy destruidos en casos en que la implantación tradicional está contraindicada.
El desarrollo surgió en el departamento de "Cirugía Maxilofacial". Los científicos cambiaron el diseño del producto en sí. Se agregó una plataforma adicional al perno estándar, y ahora no es solo un tornillo con rosca, sino una construcción sólida de acero médico.
El nuevo diseño aumenta la superficie de soporte, previene la contracción del relleno y protege la pared debilitada del diente.
Según los científicos, el nuevo diseño ofrece varios efectos prácticos a la vez. El costo del tratamiento puede reducirse a la mitad o dos veces, el procedimiento en sí toma hasta una hora y media, y la vida útil del diente restaurado aumenta hasta 10 años.
El desarrollo se considera relevante para los pacientes que no pueden recibir implantes. Esto se refiere, por ejemplo, a personas con enfermedades crónicas, incluida la diabetes, así como a casos en que no hay suficiente volumen de hueso alveolar.
La eficacia del diseño ya se ha comprobado mediante métodos de modelado por ordenador. La siguiente etapa es la introducción de la tecnología en la práctica clínica.