"Ji-Kvadrat" fue la primera en Rusia en probar el procesador de servidor "Irtysh C632", uno de los nuevos chips nacionales para sistemas corporativos. Las pruebas demostraron que el procesador ya está listo para funcionar en cargas de trabajo empresariales reales.
La prueba no se realizó "en el vacío", sino en una combinación completa de tecnologías: sistema operativo, base de datos y plataforma de desarrollo rusos. El sistema se cargó con más de 20 mil usuarios simultáneamente, que es el nivel de los grandes servicios y sistemas corporativos.
En tales condiciones, "Irtysh" mostró una respuesta de 10 a 20 milisegundos. De hecho, sin retrasos visibles para el usuario: las interfaces no "piensan", los informes se abren inmediatamente, el sistema reacciona al instante.
En cuanto al rendimiento, tampoco hay sorpresas: hasta 2000 solicitudes por segundo en un servidor. Este resultado está relacionado en gran medida con la arquitectura: el procesador está construido sobre LoongArch y funciona con la plataforma sin capas innecesarias como la emulación o la virtualización. Menos "traducciones" significa un rendimiento más puro.
El propio "Irtysh C632" está diseñado para funcionar en centros de datos, bancos, el sector público y la industria, donde la estabilidad, el control sobre las tecnologías y la independencia del hardware extranjero son importantes.
De hecho, no se trata solo de un nuevo procesador, sino de un intento de crear una infraestructura nacional completa, desde el "hardware" hasta las aplicaciones empresariales. Y a juzgar por las pruebas, esta combinación ya está empezando a funcionar sin comprometer la velocidad.
El siguiente paso es una versión más potente, el "Irtysh C664", que los desarrolladores ya comparan con soluciones del nivel de Intel Xeon Platinum 8380 y la arquitectura AMD Zen 3.