Jóvenes ingenieros de RTU MIREA están desarrollando un sistema acústico para la detección de drones. Este sistema permite rastrear drones que permanecen invisibles para los radares clásicos debido a su pequeño tamaño, baja altitud de vuelo o el uso de fibra óptica en lugar de un canal de radio, según informó la universidad al «Primer Técnico».
El sistema acústico utiliza micrófonos distribuidos por el territorio vigilado, que escuchan continuamente el espacio aéreo. Un software especial extrae del ruido los sonidos característicos de los drones y los compara con una base de datos de firmas acústicas. Al detectar un dron, el sistema determina sus coordenadas, velocidad y dirección de vuelo mediante triangulación, emitiendo una señal de alarma.
No intentamos competir con los radares, sino que cubrimos sus puntos ciegos. Si un dron vuela bajo, si es pequeño, si no emite una señal de radio, el radar no lo verá. Pero aun así hace ruido. Las hélices, el motor, el cuerpo: cada aparato tiene su propia firma acústica. Estamos enseñando a la máquina a escuchar estos sonidos, a distinguir un dron del viento o de un pájaro que pasa volando y a determinar con precisión de dónde viene. Es como colocar una red auditiva invisible alrededor del objeto.
La ventaja de este enfoque es su total pasividad: el sistema no emite nada, es imposible de detectar, no teme a las interferencias. El análisis del espectro del sonido permite no solo detectar el objeto, sino también identificar su tipo, y a veces incluso el modelo concreto: cada dron tiene su propia «voz».
Actualmente, el equipo está desarrollando algoritmos de detección e identificación, recopilando una base de datos de firmas acústicas de varios modelos de UAV y preparándose para crear el primer prototipo de una red de sensores distribuida. El proyecto recibió una subvención del programa de aceleración de RTU MIREA, lo que permitirá completar el desarrollo de un producto mínimo viable y presentar una solicitud de patente.