La primera tormenta magnética prolongada de la primavera de 2026 quedó en el pasado. La actividad solar, que aumentó durante el fin de semana, disminuyó y la situación se estabilizó. El monitoreo mostró solo dos llamaradas de potencia moderada de clases M1.2 y M1.0, así como unos treinta eventos de nivel C. Esto fue suficiente solo para un aumento a corto plazo del índice de actividad hasta seis puntos, después de lo cual los valores disminuyeron rápidamente.
La situación geomagnética en el planeta se desarrolló según lo previsto. El flujo de viento solar del agujero coronal provocó perturbaciones de nivel G1–G2, cuyo pico se produjo en la mañana del sábado. Ahora los indicadores han vuelto a un nivel verde tranquilo, aunque durante el día todavía son posibles débiles fluctuaciones residuales. El impacto del agujero coronal coincidió en líneas generales con las expectativas de los especialistas. Hoy todavía se pueden observar por inercia breves perturbaciones residuales, pero globalmente el evento ha terminado.
Científicos del IKI e ISZF informan que la actividad notable en la estrella se ha suprimido durante un mes. No hay grandes áreas activas en el lado visible, y el aparato Solar Orbiter no registra nada inusual en el lado opuesto. El pronóstico para el futuro cercano sigue siendo favorable, no se esperan llamaradas graves ni tormentas poderosas.