Científicos rusos han desarrollado un sistema de inteligencia artificial capaz de detectar alcohol falsificado a partir de su "huella" química. La tecnología fue creada por especialistas del Centro Federal de Investigación de Nutrición y Biotecnología (ICNI).
El algoritmo analiza la composición del alcohol después de un estudio de laboratorio y la compara con una base de datos de muestras originales. Si los parámetros no coinciden, el sistema señala instantáneamente una posible falsificación.
Según los investigadores, la red neuronal puede detectar varias estrategias comunes de falsificación a la vez. Por ejemplo, cuando un destilado de grano caro se reemplaza con alcohol etílico común o se agregan componentes químicos extraños.
Para el análisis se utilizan métodos modernos de diagnóstico de laboratorio: cromatografía de gases, electroforesis capilar y espectrometría de masas. Con base en los datos obtenidos, la inteligencia artificial identifica docenas de marcadores químicos que son imposibles de detectar durante una verificación ordinaria.
Algunas pruebas toman solo unos minutos. Esto hace que la tecnología sea potencialmente útil para laboratorios y sistemas de control de calidad en el mercado del alcohol.
Estos sistemas pueden convertirse en parte del control digital del mercado y ayudar a identificar las falsificaciones más rápidamente.