Anestésicos locales, cuyo efecto se "enciende" y "apaga" bajo la influencia de la luz ultravioleta, fueron desarrollados en la Universidad Tecnológica Rusa. Los nuevos compuestos permiten controlar el alivio del dolor de manera precisa y reducir el riesgo de efectos secundarios, informó www1.ru en RTU MIREA.
Los preparados se crearon a base del anestésico etercaína, en cuya estructura se integró un "interruptor" fotosensible. En la oscuridad, la molécula está activa y bloquea el dolor, al irradiarse con luz cambia de forma y pierde sus propiedades analgésicas. El proceso es completamente reversible.
Los científicos descubrieron que incluso pequeños cambios en la estructura química influyen en la eficacia y seguridad de los compuestos. Por ejemplo, si se añade flúor a la molécula, permanece más tiempo en estado "apagado", lo que es más seguro para el paciente. Y si se sustituye uno de los fragmentos, el medicamento se disuelve mejor y se vuelve menos tóxico. La comprensión de cómo la estructura de tales moléculas está relacionada con sus propiedades permitirá crear nuevas generaciones de analgésicos y antiarrítmicos con alta precisión de acción, destacaron en RTU MIREA.
En el futuro, estos fármacos podrán utilizarse en odontología, cirugía y terapia del dolor crónico. Actualmente, los científicos se están preparando para los ensayos preclínicos.