Los sistemas de soporte vital para la prometedora nave de transporte tripulada de nueva generación (PTK NP) han sido completados y están listos para las pruebas interdepartamentales. Así lo informaron en NIIkhimmash, que desarrolló el equipo para la futura nave rusa, la cual se convertirá en la base del programa lunar tripulado ruso.
El complejo de sistemas incluye un inodoro de a bordo para la recogida de orina durante el vuelo y una unidad de suministro y calentamiento de agua para la preparación de alimentos en paquetes. Por su función, estos dispositivos son análogos a los sistemas instalados en la Estación Espacial Internacional; sin embargo, están realizados en una configuración más simple y ligera, adaptada a las condiciones de las misiones interplanetarias.
Como señaló el director general de NIIkhimmash, Aleksandr Tsygankov, el equipo está completamente listo y se encuentra en modo de espera para el inicio de las pruebas de la propia nave. Subrayó que, de ser necesario, los sistemas también pueden adaptarse para otras naves espaciales tripuladas, lo que hace que el desarrollo sea universal y tecnológicamente flexible.
La PTK NP se está creando para transportar tripulaciones y cargas a estaciones orbitales, así como para realizar misiones en el marco del programa lunar ruso. La nueva nave deberá reemplazar a la serie "Soyuz" y garantizar vuelos más prolongados y autónomos: hasta 30 días en modo independiente y hasta medio año como parte de una estación orbital. Como parte de una estación lunar, el aparato podrá operar hasta 180 días, y en el vuelo hacia la Luna, hasta 10 días.