En la cara oculta del Sol ocurrió una potente doble explosión el 23 de diciembre. Así lo informaron en el Laboratorio de Astronomía Solar del IKI y el ISZF.
Los especialistas señalaron que ningún satélite pudo registrar este evento. Por ahora, los científicos se basan en datos indirectos.
No hace mucho, los investigadores creían que esta región de la estrella estaba prácticamente desprovista de actividad. En el contexto del estallido, en ese momento visualmente "colindaban" con el Sol tres planetas: Venus y Mercurio a la izquierda, y Marte a la derecha.
En realidad, el impacto sobre los dos primeros planetas es una ilusión óptica. Ambos cuerpos se encuentran ahora muy detrás del Sol, en el lado opuesto a la Tierra, mientras que las nubes de plasma se desplazaron notablemente hacia un lado.
Si los centros de actividad que provocaron la explosión se mantienen durante cinco días, podrán observarse desde la Tierra. En ese caso, el Sol girará y las regiones activas quedarán en su borde izquierdo. Esto permitirá realizar investigaciones más precisas.
Anteriormente, www1.ru informó que el Sol absorbió la mayor concentración de manchas.