Científicos del FIAN pronostican un alto nivel de actividad solar en los próximos años

El nuevo dispositivo "Solntse-teragerts" en la ISS permitirá observar la intensa radiación solar desde el espacio

La actividad solar alcanza su punto máximo a mediados de la década de 2020, lo que aumenta la probabilidad de que se produzcan erupciones de clase M y erupciones individuales de clase X. Así lo informó Maxim Fílippov, investigador principal del laboratorio de física solar y rayos cósmicos del FIAN y diseñador jefe del proyecto "Solntse-teragerts".

Según él, el ciclo solar número 25, que comenzó en 2019 y durará hasta 2030, se acompaña de un crecimiento y una disminución periódicos de la actividad aproximadamente cada 11 años. Las erupciones solares se clasifican según la potencia de la radiación de rayos X: desde las más débiles A hasta las más potentes X. Las erupciones más intensas pueden ir acompañadas de eyecciones de plasma solar que, al llegar a la Tierra, pueden provocar tormentas magnéticas.

El proyecto "Solntse-teragerts" está diseñado para investigar los componentes sub-THz y THz de la radiación solar, lo que permitirá comprender mejor las causas de las erupciones y predecir su aparición. El dispositivo, con una masa de 47 kg, incluye ocho canales detectores con un rango de 0,4 a 12 THz y se instalará en una plataforma giratoria de dos ejes que rastrea automáticamente el Sol.

Se prevé que el equipo científico del proyecto se coloque en el segmento ruso de la ISS en la primavera de 2026 como parte de la primera actividad extravehicular de la tripulación de la ISS-74. Esto permitirá obtener datos únicos sobre los procesos solares directamente desde el espacio, evitando la absorción atmosférica de la radiación.

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