Ingenieros del MIPT han desarrollado sensores flexibles innovadores que determinan simultáneamente la presión y la temperatura. Poseen una excelente biocompatibilidad. Se pueden utilizar en la creación de dispositivos portátiles modernos para el monitoreo de la salud, prótesis inteligentes y electrónica flexible.
Hemos desarrollado enfoques originales para el análisis de señales eléctricas, con el fin de obtener de forma independiente la respuesta del sensor flexible al cambio de temperatura y presión en un rango bastante amplio. Además, su síntesis es sencilla de producir y fácilmente escalable, lo que le da una ventaja sobre sus competidores.
La gran mayoría de los sensores flexibles registran solo un indicador —presión o temperatura— debido a las dificultades tecnológicas y la precisión insuficiente.
Los especialistas rusos superaron estas limitaciones al desarrollar un sensor basado en nanocristales verticales de óxido de zinc (ZnO) con características piezoeléctricas y mayor capacidad de respuesta al calor. Esto permite la medición simultánea de la presión y la temperatura.
Los sensores reaccionan de manera diferente a la presión y al calor: bajo presión, su resistencia disminuye y la capacitancia aumenta, mientras que, al aumentar la temperatura, ambos indicadores disminuyen. La nueva tecnología supera a los análogos basados en otras formas de óxido de zinc en sensibilidad por un factor de 2 a 3.
El rango de operación de los sensores cubre cargas biológicas desde un ligero toque hasta la presión arterial y una compresión potente, lo cual es ideal para la "piel electrónica", prótesis e implantes. Gracias a la simplicidad de fabricación, se espera la transición a la producción comercial en un futuro próximo.