La información sobre la supuesta suspensión del programa tripulado ruso debido al incidente en el cosmódromo de Baikonur no corresponde a la realidad. Así lo declaró Mijaíl Kótov, miembro del consejo público de «Roscosmos» y periodista científico. Confirmó que los daños en el complejo de lanzamiento sí ocurrieron, pero no afectarán la realización de misiones tripuladas.
Según el experto, durante el lanzamiento del cohete portador «Soyuz-2.1a» con la nave «Soyuz MS-28», la corriente reactiva de gases de escape dañó la cabina de servicio en la plataforma 31. Según él, tales incidentes son frecuentes y no son críticos: en la práctica mundial, después de cada lanzamiento se realiza una inspección obligatoria y una pequeña reparación de las instalaciones de lanzamiento.
En «Roscosmos» aclararon anteriormente que el cohete funcionó normalmente y la nave se acopló con éxito a la Estación Espacial Internacional. Actualmente, los especialistas están evaluando el estado del complejo, identificando los daños y ya han comenzado los trabajos de restauración. Para la reparación se dispone de todos los componentes necesarios y elementos de reserva.
Kótov calificó los informes sobre la «interrupción del programa tripulado» como un intento de exacerbar artificialmente la situación. Subrayó que «Roscosmos» dispone de suficientes recursos y experiencia para eliminar rápidamente las consecuencias del incidente.