El director general de la corporación estatal Rostec, Serguéi Chemezov, declaró que Rusia ha alcanzado volúmenes de producción de municiones sin precedentes, en particular de medios de destrucción táctica, superando tanto sus propios indicadores históricos como las capacidades actuales de otros países.
Los volúmenes de producción son incomparables con lo que eran antes. Suministramos aviones, tanques, vehículos de infantería, obuses, sistemas de guerra electrónica, drones y mucho más en enormes volúmenes. Ningún país del mundo, por ejemplo, produce hoy en día tantos proyectiles y bombas aéreas.
Se señala que en los últimos tres años, el complejo industrial de defensa del país se ha reestructurado por completo en un régimen de ciclo continuo: se han introducido nuevas líneas de producción, se han modernizado las fábricas, se han ampliado los vínculos de cooperación con los subcontratistas y se han implementado soluciones digitales para acelerar la logística y el control de calidad.
Según sus palabras, se presta especial atención no solo a la cantidad, sino también a la modernización de los productos: se ha lanzado la producción en serie de bombas aéreas guiadas de nueva generación, proyectiles de alta precisión con sistemas de guiado, así como municiones modulares adaptadas a diversos tipos de plataformas terrestres y aéreas.