No solo la fecha de producción reciente y el dibujo de la banda de rodadura son importantes al seleccionar neumáticos de invierno, sino también otros factores. Así lo afirmó el experto del holding «Cordiant» Oleg Markov. Compartió consejos sobre a qué prestar atención al comprar neumáticos de invierno.
Según el especialista, es importante tener en cuenta una serie de características técnicas y de funcionamiento. Markov recuerda que existen dos tipos principales de neumáticos de invierno: con clavos y de fricción («velcro»).
Los neumáticos con clavos son eficaces sobre hielo desnudo y nieve compactada, pero pueden generar un mayor nivel de ruido. Mientras que los neumáticos de fricción se adaptan mejor a las condiciones cambiantes, evacuando el agua y reaccionando a la nieve derretida.
Para un clima templado, donde la temperatura suele estar cerca de cero y las carreteras están cubiertas de aguanieve, es preferible utilizar neumáticos de fricción. Si en la región se observa con mayor frecuencia una helada estable y nieve compactada, son adecuados los neumáticos con clavos.
Al elegir neumáticos de invierno, es importante prestar atención al tamaño y al marcado 3PMSF (Three-Peak Mountain Snowflake), que confirma su idoneidad para condiciones climáticas adversas. El marcado garantiza que el neumático ha superado las pruebas necesarias de agarre sobre nieve. A diferencia de los símbolos M+S, confirma la funcionalidad invernal real del neumático.
El dibujo de la banda de rodadura determina cómo interactuará el neumático con diferentes superficies. Una banda de rodadura direccional evacua eficazmente el agua y el aguanieve, lo que la hace ideal para características de alta velocidad en superficies mojadas. Un dibujo asimétrico es más versátil para condiciones urbanas, ya que está optimizado para el agarre y la resistencia al aquaplaning.
Las laminillas, pequeñas ranuras en los bloques de la banda de rodadura, aumentan el agarre sobre hielo y nieve compactada. Cuantas más laminillas, mejor se comportan los neumáticos en condiciones climáticas difíciles.
El experto destaca que se debe prestar especial atención a la fecha de producción de los neumáticos de invierno, ya que con el tiempo la goma pierde elasticidad y propiedades de agarre. Lo óptimo es que los neumáticos se hayan fabricado no antes de 1 a 3 años, y la vida útil máxima no debe superar los 10 años. Antes de comprar, es imprescindible comprobar visualmente si hay daños.
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