Para el ejército ruso se ha creado una versión de prueba del llamado mini-«Solntsepek»: un módulo de combate de armas reactivas de un solo uso, instalado sobre la base de un complejo robótico terrestre (NRC).
En el nuevo módulo se utiliza un sistema de lanzamiento para municiones reactivas de un solo uso tipo «Shmel», lo que lo diferencia de la instalación pesada TOS-1A «Solntsepek» con proyectiles termobáricos de 220 mm.
Los desarrolladores esperan que las dimensiones reducidas y el control remoto del robot permitan disminuir el riesgo para el personal al realizar tareas de fuego, incluso bajo el impacto del enemigo en las posiciones de los complejos de fuego pesados. En el último año, el NRC se ha empezado a utilizar cada vez más activamente en la práctica militar, y los mini módulos de este tipo se consideran un complemento prometedor a los sistemas existentes.
Los expertos señalan dos ventajas clave: la movilidad y la menor vulnerabilidad de la tripulación. Los módulos robóticos más pequeños son más fáciles de enmascarar y maniobrar, y el uso a distancia de municiones reactivas reduce la necesidad de que haya personas en la zona de peligro inmediato.
Al mismo tiempo, el desarrollo de vehículos aéreos no tripulados aumenta las amenazas para los sistemas de gran tamaño como el TOS-1A, lo que hace que las soluciones autónomas y robóticas sean especialmente relevantes para las operaciones en condiciones de alta actividad de los UAV.
Anteriormente, www1.ru informó que OAK mostró por primera vez los compartimentos de armamento del caza de quinta generación Su-57.