Ingenieros de la Universidad Técnica Estatal de Novosibirsk (NSTU) y de la Universidad Estatal de Arquitectura y Construcción de Novosibirsk (Sibstrin) han desarrollado un prototipo de dispositivo para controlar la distribución de fibras de acero en el hormigón reforzado con fibras de acero, un material compuesto que se utiliza en la construcción de estructuras de protección de centrales nucleares. El nuevo dispositivo compacto, cuyo principio de funcionamiento recuerda al de un detector de metales, es capaz de determinar con precisión la uniformidad de la distribución de las fibras dentro de los productos de hormigón, según informó el servicio de prensa de la NSTU.
El hormigón reforzado con fibras de acero es un hormigón reforzado con fibras cortas de acero de entre 0,25 y 1,2 milímetros de diámetro. Este material es una alternativa robusta y duradera al hormigón armado clásico, ya que aligera las estructuras y aumenta su resistencia a las cargas dinámicas. Se utiliza en la creación de encofrados permanentes y muros de contención, incluso en instalaciones de energía atómica, donde es especialmente importante respetar la precisión y la homogeneidad de la composición.
La principal ventaja del nuevo dispositivo es su tamaño compacto y su alta sensibilidad. El dispositivo es capaz de distinguir las finas fibras de acero de los elementos metálicos macizos, como las armaduras o las piezas empotradas. Esto permite no sólo evaluar la calidad de la distribución de las fibras, sino también detectar elementos metálicos ocultos en la estructura.
El principio de funcionamiento se basa en la medición de la señal diferencial entre las bobinas que reaccionan a los cambios en el campo magnético. El dispositivo es capaz de controlar productos de hasta 40 milímetros de grosor y funciona en dos modos: comparativo y absoluto. En el primer caso, las mediciones se comparan con muestras de referencia, lo que resulta especialmente útil para el control de calidad de la producción.
Como señaló el jefe del laboratorio de experimentación técnica de la NSTU, Arseniy Morozov, el desarrollo ha superado la modelización matemática y las pruebas. En el futuro, el dispositivo podría adaptarse para la producción en serie y utilizarse en la construcción de instalaciones con mayores requisitos de resistencia y seguridad.