La compañía concesionaria «Forward-Auto» compensará a un residente de Perm con 4 millones de rublos por un Lada Granta de mala calidad, lo que supera en 5,5 veces el precio original del automóvil de 860 mil rublos.
El comprador, que descubrió defectos graves, entre ellos fallas en los elevalunas y los cojinetes de los cubos, acudió a los tribunales. El peritaje del tribunal de primera instancia confirmó la existencia de defectos de fabricación, tras lo cual el automóvil fue devuelto al concesionario y se cumplieron las demandas.
Un representante del concesionario propuso ejecutar la decisión: devolver los fondos al consumidor y el automóvil al salón. Y no solo devolverlo, sino también levantar la prenda y pagar el crédito.
Sin embargo, durante el proceso judicial, la compañía «Forward-Auto» intentó presionar al comprador, amenazándolo con un proceso penal por posible fraude. El tribunal ordenó un nuevo peritaje, que no reveló defectos, pero los abogados demostraron que esto ocurrió bajo la presión del concesionario.
En este caso, los jueces tuvieron que comparar muchos hechos anteriores y concomitantes al juicio para finalmente tomar la decisión correcta.
Como resultado, el tribunal se puso del lado del comprador, obligando a la compañía a pagar 4 millones de rublos.