Un equipo internacional de investigadores ha creado una aleación de alta resistencia y químicamente resistente que protege eficazmente las naves espaciales, los automóviles y los equipos de las centrales nucleares de la corrosión. En esta aleación se utilizó por primera vez el boro para mejorar sus características.
Los compuestos intermetálicos poseen una serie de propiedades útiles, como alta dureza, resistencia a la corrosión, etc., pero su amplia aplicación industrial se ve obstaculizada por un defecto clave: la alta fragilidad. Un grupo internacional de científicos, entre los que se encontraban empleados de la Universidad Estatal del Sur de los Urales, propuso una solución original a este problema: una nueva composición de recubrimiento anticorrosivo para productos metálicos.
Científicos de la Universidad Estatal del Sur de los Urales aplicaron por primera vez la microaleación dirigida de un intermetálico multicomponente con boro para reducir su fragilidad y aumentar su plasticidad. Como resultado de los experimentos, se descubrió que el metal se volvía menos frágil y más plástico, lo que indica una mejora significativa de sus propiedades mecánicas.
La nueva aleación tiene el potencial de producir recubrimientos que se distinguen por su alta resistencia y resistencia química. Estos recubrimientos son resistentes a la corrosión a altas temperaturas y a la exposición a electrolitos. Su aplicación es posible en la industria aeroespacial, la automotriz y la energética, incluidas las centrales térmicas y nucleares.
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