A las 07:25 (hora de Moscú) del 9 de julio, se registró en el Sol una llamarada de clase M1.3 con una potencia en el rango de rayos X y una duración de 28 minutos. Esta es la segunda llamarada de clase M en dos días, que ocurrió en la misma región en el borde izquierdo del Sol, pero más cerca de la Tierra.
Según datos del laboratorio de astronomía solar IKI RAN e ISZF SO RAN, estas llamaradas no afectarán a la Tierra ni provocarán tormentas magnéticas. Se pronostica que la situación geomagnética en los próximos tres días será tranquila.
Se observa un ligero aumento de la actividad solar: el grupo de manchas donde ocurren las llamaradas se acerca lentamente a la dirección de la Tierra debido a la rotación del Sol. Si las reservas de energía en él se mantienen, a partir del 12-13 de julio son posibles nuevos eventos que ya puedan afectar a la Tierra.
Las llamaradas solares se clasifican según la potencia de la radiación de rayos X de A (mínima) a X (máxima), mientras que cada clase siguiente es 10 veces más potente que la anterior. Las llamaradas de clase M son la penúltima clase en potencia.
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