En los próximos siete años, Rusia tiene la intención de fortalecer significativamente su independencia en el campo de la microelectrónica, lo cual es especialmente importante en el contexto de los desafíos globales. Según la publicación CNews, para 2030–2032, las empresas de radioelectrónica nacionales recibirán 122 instalaciones rusas para la producción de microchips. Este evento es un elemento clave del programa de desarrollo de la ingeniería electrónica, desarrollado por el Ministerio de Industria y Comercio en conjunto con el Centro Científico e de Ingeniería Interdepartamental MIET.
Entre los trabajos ya completados, se destacan tres trabajos de diseño experimental (OCD):
- «Progreso PPI»: instalación para la transferencia de proyección de una imagen a una placa a un nivel de topología de hasta 350 nm.
- «Progreso KTF»: instalación para controlar el patrón topológico de las fotomáscaras.
Para fines de 2025, se planea completar nueve instalaciones más, incluido el equipo para epitaxia de haz molecular y un clúster de grabado químico con plasma. Para 2030, el país planea dominar la producción de 313 productos químicos, 250 materiales y 216 sistemas de diseño automatizado (CAD). El financiamiento presupuestario del programa hasta 2030 está previsto en más de 240 mil millones de rublos.
Para 2030, se planea sustituir las importaciones de alrededor del 70% de los equipos y materiales para la producción de microelectrónica, lo que permitirá a Rusia fortalecer su posición en el ámbito tecnológico global. Actualmente, en el país se utilizan alrededor de 400 modelos de equipos para la producción de microelectrónica, de los cuales solo el 12% se puede producir en territorio ruso. El nuevo programa está diseñado para cambiar radicalmente esta situación, proporcionando soluciones nacionales para las etapas clave de la producción, desde el cultivo de cristales hasta la litografía y el control de calidad.
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