Se ha registrado una llamarada de clase alta, X2.0, en el Sol. Así lo informaron el IKI y el ISZF de la Academia de Ciencias de Rusia.
El pico de radiación llegó a la Tierra alrededor de las 22:20, hora de Moscú, el 23 de febrero. Este es el primer evento de esta magnitud desde el 8 de diciembre de 2024. La actividad del Sol aumentó drásticamente hace menos de un día: anteriormente se registraron tres llamaradas de clase M, incluida una grande M4.9.
El epicentro de la llamarada se encontraba inicialmente en una zona potencialmente peligrosa, a 20 grados de la Tierra. Sin embargo, más tarde los especialistas aclararon que la fuente se había desplazado hacia el borde occidental del Sol, lo que descartó la amenaza de consecuencias geomagnéticas. La información sobre posibles eyecciones de plasma aún no se ha confirmado debido a la demora en los datos de los coronógrafos.
Los científicos no descartan la posibilidad de nuevas llamaradas potentes en las próximas horas, ya que la actividad del Sol continúa aumentando. Los especialistas actualizarán el pronóstico sobre el posible impacto en la magnetosfera el 24 de febrero. La última vez que se registró una llamarada de clase X fue en enero de 2025.
Dependiendo de la potencia de la radiación de rayos X, las llamaradas solares se dividen en cinco clases: A, B, C, M y X. La clase mínima A0.0 corresponde a una potencia de radiación en la órbita de la Tierra de 10 nW por 1 metro cuadrado. Al pasar a la siguiente letra, la potencia aumenta 10 veces. Las llamaradas solares pueden provocar tormentas geomagnéticas en la Tierra.