Especialistas del Instituto Físico-Técnico A. F. Ioffe (FTI) en San Petersburgo sintetizaron por primera vez en el mundo un monocristal de diamante autoiluminiscente. Este descubrimiento es uno de los logros más significativos de la sección de San Petersburgo de la Academia de Ciencias de Rusia.
El rector de la Universidad Politécnica Pedro el Grande de San Petersburgo, el académico de la Academia de Ciencias de Rusia, Andréi Rudskói, considera que el cristal de diamante obtenido se convertirá en la base de una nueva clase de fuentes de energía con una larga vida útil.
Esta es una perspectiva única para fuentes de energía no atómicas que pueden funcionar durante varios años, lo cual es especialmente relevante para la exploración espacial y el trabajo en condiciones árticas
La síntesis de diamantes autoiluminiscentes abre nuevas posibilidades para su aplicación en diversos campos, como la medicina y la microelectrónica. Los científicos sugieren que sus propiedades únicas se utilizarán para crear baterías fiables con una larga vida útil.