Rosatom pudo superar las dificultades con el suministro de equipos para la primera central nuclear de Turquía, "Akkuyu", que surgieron debido a la negativa de la empresa alemana Siemens a cumplir sus obligaciones. Como señaló el director general de Rosatom, Alexéi Lijachov, los problemas se resolvieron con la ayuda de las capacidades de producción de la corporación, así como con la cooperación de socios internacionales, incluidos especialistas chinos, que instalaron una parte importante del equipo.
Las dificultades del proyecto se vieron agravadas por la pandemia, las interrupciones logísticas globales y las sanciones. Siemens se negó a suministrar la turbina fabricada, lo que obligó al Grupo Rosatom a buscar alternativas rápidamente. La turbina, inicialmente encargada a Siemens, se fabricó parcialmente con componentes rusos, y su realización final fue posible gracias a la interacción internacional.
A día de hoy, la construcción de los cuatro bloques de energía de la central nuclear avanza a un ritmo activo. El primer bloque se acerca a la puesta en marcha: se ha completado la etapa clave de rotación del eje de la turbina. En el segundo bloque de energía se están montando los sistemas de seguridad, y en el tercero se está instalando la carcasa del reactor. Según los acuerdos intergubernamentales, la puesta en marcha completa de la central está prevista para 2028.
El proyecto "Akkuyu" incluye cuatro bloques de energía con reactores rusos VVER de generación III+ con una potencia de 1.200 MW cada uno, lo que lo convertirá en una parte importante de la infraestructura energética de Turquía.
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Detalles del pozo del reactor instalados en el 4º bloque de energía de la central nuclear "Akkuyu"