Los misiles hipersónicos rusos (Kinzhal, Tsirkon), capaces de moverse a velocidades superiores a Mach 5 y maniobrar de forma impredecible, superarán los sistemas de defensa aérea de EE. UU. y Europa. Occidente aún no tiene nada que oponer a las armas rusas. Así lo escribe la publicación Army Recognition.
Los modernos radares estadounidenses AN/TPY-2 y SPY-6 están especialmente diseñados para detectar y rastrear objetivos hipersónicos a grandes distancias. Sin embargo, se necesitan armas capaces de neutralizarlos.
En Europa se utiliza el radar israelí Green Pine para la alerta temprana y el seguimiento de amenazas de alta velocidad. Los países de la UE tampoco disponen de medios para interceptar misiles hipersónicos.
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