La inteligencia artificial sintetizó nuevas moléculas químicas para aumentar la producción de hidrocarburos en los yacimientos de "Gazprom Neft". Los reactivos creados a partir de ellas aumentarán la eficiencia del desarrollo de yacimientos complejos y prolongarán la vida útil de decenas de yacimientos en toda Rusia.
Las primeras muestras de la sustancia se sintetizaron en el marco de un proyecto piloto para uno de los yacimientos maduros en el distrito autónomo de Yamalo-Nenets. La inteligencia artificial modeló 6 mil variantes de combinaciones de composiciones químicas y eligió una molécula digital prioritaria con los mejores indicadores. La producción de esta molécula está disponible a partir de materias primas y tecnologías rusas, y el proceso de creación tomó 3 meses, mientras que el desarrollo de productos similares en los laboratorios científicos modernos toma al menos 2 años.
Las pruebas de laboratorio en la Universidad Federal de Kazán y la Universidad Estatal de Tiumén confirmaron la eficacia de la molécula sintetizada. Esto abre nuevas oportunidades para "Gazprom Neft" para aumentar la producción en yacimientos maduros, donde se requiere el uso de sustancias tensioactivas eficaces para desplazar el petróleo de los yacimientos. Los nuevos reactivos químicos son una de las principales formas de mantener la producción en yacimientos maduros y desarrollar yacimientos complejos, ya que permiten involucrar reservas adicionales en el desarrollo en las áreas de "Gazprom Neft" en todo el país.
Durante las pruebas de la "molécula inteligente", se registraron valores ultrabajos de tensión interfacial entre el petróleo y el tensioactivo que lo desplaza, lo que permite lograr una alta conductividad del líquido en las rocas geológicas y la extracción de petróleo adicional.
El socio tecnológico de "Gazprom Neft" en el proyecto es la startup "Kemp профит", que es graduada del acelerador "ИНДАСТРИКС". La futura cooperación implica la creación de nuevos reactivos para intensificar la producción de petróleo en grandes yacimientos en Siberia Occidental y la región de Oremburgo. En la fabricación de nuevos reactivos participarán fabricantes rusos.