El empresariado ruso utiliza masivamente bancos turcos para el tránsito de pagos a Europa y otros países. Sin embargo, no es la primera vez que surgen problemas con las transferencias de dinero, las entidades de crédito rechazan los pagos a los importadores rusos. Recientemente han vuelto a surgir problemas.
La presión sobre las empresas proviene tanto de los bancos turcos como de sus colegas europeos. Los expertos señalan que así es como las entidades de crédito reaccionan al cambio de realidades, adaptando a ellas su cumplimiento (control financiero).
Los problemas con la transferencia de pagos a través de Turquía surgieron por última vez a principios de este año. La razón fue el temor de los banqueros turcos a verse sometidos a sanciones secundarias de Estados Unidos debido a la cooperación con bancos de terceros países. Sin embargo, después de un tiempo, los pagos comenzaron a reanudar.
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