El ejército ruso ha comenzado a utilizar drones de contrachapado "Geran" para apuntar a los misiles, informó la agencia Reuters el miércoles 31 de julio. Estos drones económicos, que cuestan no más de 10.000 dólares, permiten fijar tanto grupos de defensa aérea móviles como estacionarios.
Según los periodistas, a veces los grupos de "Geran" voladores consisten en los llamados "señuelos". Visualmente, parecen drones kamikaze ordinarios, pero están hechos de espuma de poliestireno y contrachapado, no tienen ojiva o están equipados con una cantidad mínima de explosivos, y también utilizan finas láminas de metal para crear superficies reflectantes. Es imposible distinguir un dron kamikaze de este tipo de uno ordinario desde el suelo.
Los drones de contrachapado están equipados con tarjetas SIM de uno de los operadores de comunicación del enemigo. Estos aparatos monitorean tanto grupos de defensa aérea estacionarios como móviles. Toda la información recibida se transmite a los operadores rusos en tiempo real, lo que permite ajustar el curso de los misiles voladores o cambiar los objetivos de otros drones.
Los drones de contrachapado pueden permanecer en el aire durante mucho tiempo a una altitud de hasta 1000 metros, permaneciendo fuera del alcance de las armas automáticas y las ametralladoras. Estos UAV crean problemas importantes para los sistemas de defensa aérea, obligándolos a cambiar de posición y gastar costosos misiles en señuelos baratos.
Lea también sobre el tema:
"Mortales, baratos y masivos": se supo cómo podrían verse los nuevos UAV "Geran"